Esta película la he visto cientos de veces. De hecho, de críos, nos encantaba repetir eso de “una pelea sin Dallas es una mierda”. Lo que no podíamos pensar es que la película estaba basada en la novela de una cría que tenía nuestra edad. Pues eso, S.E. Hinton tenía apenas 15 o 16 años cuando escribió esta novela llevada al cine de forma magistral por Coppola. La historia estaba basada en vivencias propias de las peleas de bandas en las zonas donde creció.
Todos quisimos ser “grasientos”. Eran los que molaban, o por lo menos eso nos deja ver la historia. Aunque dentro de los dandies también hay lugar para el perdón el arrepentimiento y la comprensión. Pero…los dandies no molan. Es la imagen del macarra, del tipo duro, del currela y del que se ha tenido que hacer fuerte viendo como su entorno no era el mejor imaginable, lo que nos presenta la película como ese personaje al que querer.
Lo que debe empezar como una paliza de los dandies a un par jóvenes grasientos, termina con la muerte del pijo de turno y la huida de Ponyboy Curtis y su inseparable amigo Johny a una iglesia abandonada, donde descubrirán que, sin darse cuenta, han dejado la pureza y hermosura de la niñez por la amargura y el horror de las guerras. Sean en campos de batalla o en barrios de pueblecitos, se enseña como estos Norte y Sur, Nacionales y Republicanos, etc, etc, etc, son tan comunes como innecesarios. Y todo esto se nos presenta en un claro homenaje a “Lo que el viento se llevó”, tanto implícita como explícitamente.
Casi cualquier actor de esta película, hizo durante los 80 y 90 varias pelis como protagonista, siendo de los más famosos en esas dos décadas. Que ojo tenia este hombre para elegir actores. Después de inmortalizar a Paccino y De Niro en los padrinos, aquí nos trae a: Estevez, Cruise, Macchio, Swayze, Lowe, Dillon, Lane, siendo el protagonista, C. Thomas Howell, el que peor suerte tuviera a lo largo de su carrera.
“ Todo verde, al nacer, siempre es dorado,
arduo matiz que nunca ha perdurado.
Es una flor la hoja más reciente,
pero dura una hora, solamente.
Después la hoja se resigna en hoja,
se hunde el paraíso en la congoja,
huye el amanecer, el día crece,
nada que sea dorado permanece.”
(Robert Frost)
Vicente Martínez
Nota de Vistecheap
Entre tanto actor guapo no sabíamos quién escoger para nuestra nota de moda. Así que buscando imágenes de Francis Ford Coppola hemos encontrado esta campaña que el director realizón junto a su hija, Sofia Coppola, para Louis Vuitton.
La imagen representa una relajada conversación entre Francis y Sofía con el producto colocado "descuidadamente"sobre la hierba. La localización: los campos de Argentina. La utilización de dos directores, padre e hija, encamina la diana de Vuitton a dos generaciones, sexos y estilos muy diferentes, sin dejar atrás la posición económica alta y la elegancia que caracteriza a la marca.
Anne Leibovitz firma la campaña.


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