Chicas, estáis de enhorabuena. Una peli protagonizada por, el que para muchas es, el más guapo de la historia del cine. Guapo o no, si Paul Newman dejó claro algo a lo largo de su carrera, es que siempre fue un gran actor. Y no había papel que se le diera mejor que el de pícaro. Ese ganador incondicional. No es la primera ni la última vez que Newman usa ese tipo de encantos para conquistar al público (El Golpe, Dos Hombres y un Destino…etc, etc).
Y Stuart Rosenberg debió de pensar que por ello era el más indicado para hacer el papel de Luke, joven vuelto de la guerra en la que fue un héroe y como muchos otros no encontraban donde ubicarse en la sociedad. Como a otros tantos, le dio por vagabundear, y en una de esas noches de borrachera sin sentido, reventar parquímetros. La verdad es que viendo como se ha puesto esta ciudad de zona azul, entiendo que a más de uno le hayan dado ganas de hacer lo mismo (opinión personal). Bueno, pues ese es el motivo por el que Luke ingresa en una prisión que, aunque inicialmente deba cumplir una más o menos corta pena, se convierte en lo más parecido a un infierno.
El primer contacto con el resto de presos, el hacerse respetar por ellos y el conseguir el odio de los vigilantes, es el resumen, más o menos, esquematizado de una película que trata del carisma, de la insubordinación motivada o desmotivada, y de la idolatría por momentos. Esa idolatría se muestra en que todos queremos al que tiene voz y coraje de levantarse, pero no es tan fácil seguirle en su odisea.
Si no es una obra maestra en los aspectos más técnicos, si que es una peli muy pero que muy entretenida, con momentos entrañables y con un personaje protagonista al que fácilmente se le pilla cariño. Y, por supuesto, con dos cosas que han pasado a la historia del cine: una es la escena de los 50 huevos duros y la otra, aunque no solo sea en esta película, la soltura de Luke o, mejor dicho, Paul Newman para sonreír y dar esa sensación de seguridad que tantas veces envidiamos en nuestro día a día. Yo de mayor quiero ser Paul Newman.
Vicente Martínez
Nota de vistecheap













