¡Ay, que se nos ha hecho un hombrecico! Nuestro Michael Cane, que ha cumplido 80 añitos. Cuando pensé en dedicarle este espacio, se me vino a la cabeza el Michael Cane de La Huella. Será porque me acuerdo del galán, ese dandy inglés, ese tío intachable, por lo menos vistiendo. Uno de los mejores actores vivos. Un actor respaldado por papeles de todo tipo; desde Alfie, la buena, la antigua, donde encontramos a un seductor algo patético, que se ve superado por un embarazo; pasando por un experto en atracos en The Italian Job; o un doctor, un acabado y un poco drogata en Las Normas de la Casa Sidra; hasta el fiel mayordomo de la saga de Batman y una infinidad de personajes más. Todo un actorazo.
Esta película es un duelo de interpretaciones. Un mano a mano entre él y Sir Lawrence Olivier. Basada en una obra de teatro de Anthony Shaffer, quien también se hace cargo del guión. Mantiene esa línea teatral, ese ritmo y timing. Y sobre todo, ese único escenario. Una vez más, Mankiewicz adapta, a la perfección, una obra teatral al cine, como ya hiciera con Julio César.
Milo Tindle (Caine) es invitado por Andrew Wyke (Olivier), famoso escritor de novelas de suspense, para planear un falso robo de joyas. La cosa no es tan fácil, pues Milo es el amante de la mujer de Wyke, eso, y que todo parezca esconder un extraño juego detrás. Todo un fin de semana lleno de adivinanzas y trampas es lo que realmente le espera a Milo. Un anfitrión un poco travieso y con peor fondo del que aparenta en un principio y un invitado no tan tonto como su anfitrión imagina.
En resumen, una gran película, que nos hace pasar un rato de lo más agradable y que para nada se hace larga a pesar de durar cerca de 2 horas y media. Por favor, y esto es muy importante, no confundir con el remake de 2007 que, aunque se deja ver, y cuenta con Caine haciendo el papel de Wyke, no llega al nivel de la original.
Vicente Martínez
Nota de vistecheap
Michael Caine nos inspira a la hora de vestir, al pensar en él nos viene a la cabeza un hombre elegante con americana o gabardina. Nació en un barrio humilde de Londres y es un ejemplo de que clase y elegancia no está asociado a un nivel social y/o económico. Caine podría ser considerado el primer "gafapasta", cuando este complemento no estaba asociado a ninguna tribu urbana. Le quedaban como a nadie. Visteheap te propone un look como el de Caine, Americana con pañuelo en el bolsillo y gafas de pasta, como siempre a un precio "cheap". Ambas prendas son de Zara, temporada 2013.


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